lunes, 3 de noviembre de 2008

Hamilton fue quinto y se consagró campeón

En una definición digna de una película de suspenso taquillera y como para presentar en el Festival de Cine, el inglés Lewis Hamilton (McLaren Mercedes Benz) se consagró ayer campeón mundial de la Fórmula 1. Fue la primera consagración en la historia (se corre desde 1950) para un piloto de color, obtenida tras la disputa del Gran Premio de Brasil, último de la temporada, que se desarrolló sobre 71 vueltas al autódromo de Interlagos donde ganó el local Felipe Massa (Ferrari). Hamilton arribó en el quinto lugar y con ello se adjudicó el campeonato con tan sólo 23 años, con lo que además se convirtió así en el piloto más joven en hacerlo. El podio de lo que resultó una emocionante competencia que se resolvió en los últimos metros fue completado por el español Fernando Alonso (Renault) y el ahora ex campeón, el finlandés Kimi Raikkonen (Ferrari). Hamilton sumó 98 puntos en la temporada, sólo uno más que Massa, quien bajó llorando de su máquina en el circuito de Interlagos, ovacionado por sus seguidores. Desde 1996, cuando Damon Hill (Williams) obtuvo el título, que un piloto británico no alcanzaba el máximo halago. Para graficar lo dramática que resultó la definición, basta con aclarar que Hamilton logró la corona en la última curva, cuando el Toyota del alemán Timo Glock se quedó sin posibilidades al no cambiar sus neumáticos para piso seco y fue superado por Sebastian Vettel (Toro Rosso) y el propio Hamilton. Incisivo, Vettel había arrebatado momentáneamente la corona a Hamilton al superarlo a dos vueltas del final, en medio de la lluvia que regresó en el cierre de la carrera para cargar la tarde de tensión e incertidumbre, tal como ocurrió en la largada. Así, la decisión de Toyota de no cambiar neumáticos en la máquina de Glock terminó escribiendo la sentencia de la temporada. Cuando Massa cruzó victorioso la meta, era el campeón, porque Hamilton marchaba sexto, con lo que igualaban en puntos pero prevalecía el brasileño por haber ganado más carreras. Sin embargo, en la última curva, el británico alcanzó, casi en forma milagrosa, el punto extra que necesitaba para coronarse.El consuelo para Ferrari, tras la desazón de Massa y los casi 100.000 espectadores presentes en Interlagos, fue el título en la Copa de Constructores.El Gran Premio de Brasil significó también el retiro de la actividad del escocés David Coulthard (Red Bull) tras 15 años de destacada actuación en distintos equipos, aunque tuvo que desertar rápidamente. En su despedida se autorizó que su máquina fuera pintada de color blanco con algo de marrón y se inscribiera Wings For Life (Alas por la Vida) en homenaje a la fundación que investiga las afecciones de la médula. Asimismo Bernie Ecclestone le confirmó a los organizadores que podrán seguir usando el conocido autódromo, denominado "José Carlos Pace", hasta la temporada 2014."Imposible explicar tanta felicidad"El inglés Lewis Hamilton, que se consagró ayer campeón de Fórmula 1 en Brasil a los 23 años, destacó que sus sentimientos al respecto eran "imposibles de explicar con palabras". "Le agradezco a Dios, pero no puedo decir más. Casi no puedo respirar. No hay modo de explicar esta felicidad", expresó Hamilton. El británico de piel morena por sus ancestros caribeños dijo que este éxito "es delicioso", pero insistió con no saber "qué decir ante tanta alegría". "Necesitábamos ser afortunados en la carrera y en el campeonato", acotó el piloto, que el año pasado perdió el título en Interlagos por un grosero error de conducción. El inglés de McLaren se aferró a la corona en la última curva de la carrera final del año nuevamente en el circuito de Interlagos, y frustró al brasileño Felipe Massa, de Ferrari, que ganó la prueba pero se quedó un punto por debajo en el campeonato. Hamilton, el quinto piloto en la historia que se calza la corona por un punto de ventaja, es el más joven triunfador de la categoría con 23 años, nueve meses y 27 días, con lo que superó el record del español Fernando Alonso de 2005, vencedor con 24 años, un mes y 27 días. Además Hamilton, que es el primer piloto de raza negra en obtener un título de Fórmula 1, al ingresar al box de McLaren rompió en lágrimas y se abrazó con su padre Anthony, que lo sigue a todas las carreras alrededor del mundo.
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