martes, 7 de diciembre de 2010

Mariano Andrés Calamante terminó el año tal como lo empezó: ganando

Mariano Andrés Calamante ganó la segunda final del TSC y la última de la temporada. A base de una contundencia que apareció sobre el final, el balcarceño cerró el año como lo empezó: con un triunfo en su segundo año en la categoría. "Fue una linda carrera y la verdad viene bien porque reanima un poco para el año que viene” declaró.

Cruzó como ganador cuando bajó la bandera a cuadros y lo festejó como a él le gusta: a puro trompo en el pasto del curvón Belgrano frente la mirada emocionada de la familia Calamante y el delirio de la hinchada. Es que el balcarceño logró un triunfo inesperado, reponiéndose del toque que le propinó Gustavo Román en la primer final. El equipo trabajó en su Ford y los ajustes lograron que su auto sea contundente vuelta a vuelta en la final.

Después de la obligada verificación técnica, Mariano Andrés Calamante charló con la prensa que buscó su palabra y contó su carrera: “Estuvo bastante ajustada la definición pero bueno. Yo traté de no mediar en la definición por la gente que peleaba el campeonato y tratar de hacer mi carrera. Por suerte se dio”.

-Se largó en la punta, se la mantuvo y se pudo ganar. ¿Fue muy luchada?
-Si, se largo una carrera bastante luchada. Yo quería tratar de no mediar con los que peleaban el campeonato pero cuando vi que el autito se mantenía mas o menos, pero se mantenía, traté de jugármela y llegar adelante.

-El auto encontró el rendimiento ideal para la segunda final?
-Hicimos un cambio grande y ahí mejoró. Gracias a ese último cambio que hizo Machi Soprana lograr esta victoria.

-Más allá de todo muchos corredores se pusieron contentos por tu triunfo. Todo el mundo te viene a felicitar
-Mucha gente viene a saludar y eso te reconforta y te dan ganas de seguir porque es mucho el esfuerzo que se hace porque lo hacemos con mucha pasión. Es pasión por el automovilismo que sentimos con mi viejo. Para mi son los mejores momentos que me voy a llevar de esta vida son estos: poder compartir, hacer el auto entre nosotros, con Machi Soprana que también es mi amigo, con Gabriel Bozzone que coseché un amigo más del automovilismo. Hay que tener los pies sobre la tierra y saber que no se puede venir a pelear un campeonato por mi condición laboral, pero sí tratar cada vez que venimos hacer un buen papel. Por suerte este año se dio.

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