JOSE LUIS DI PALMA PASÓ POR BALCARCE

No hay dudas que el apellido Di Palma está asociado al mundo de los fierros y ¿Pr que no? a la aventura. El mayor de los hermanos Di Palma estuvo por Balcarce mostrando su camioneta Hilux traído por la firma Personal para que el público pueda contemplarla y pedirle autógrafos a el piloto arrecifeño. En declaraciones a nuestro medio Di Palma confirmó que está trabajando para competir nuevamente en el Dakar con un vehículo más ligero. ESCUCHE EL AUDIO



En estos últimos días que pasaron los balcarceños tuvimos el honor de tener visitantes ilustres que participaron en la última edición del Rally Dakar, que por ahora está muy a gusto en territorio sudamericano. El sábado nos visito Jorge Martinez Boero (h), el domingo Alejandro Pizzolito y Pablo Buzzin nos honrraron con su presencia. Y ayer martes 15 de febrero José Luis Di Palma estuvo presente en la esquina de la calle 17 y avenida Kelly con su camioneta Toyota Hilux número 403.



La presencia de Di Palma es parte de una gira que la empresa de telefonía celular Personal emprende por varias ciudades para que el espíritu Dakar siga manteniendose firme y el público pueda verlo de cerca. Ciudades como Mercedes, Cañuelas, Saladillo, Olavarría, Tandil y que proseguirá en la vecina ciudad de Mar del Plata, son puntos de referencia de este nuevo emprendimiento de la compañia.



Relajado y muy distendido, el piloto arrecifeño habló en exclusiva con EL RETEN y nos comentó con lujos de detalles las vivencias y el comienzo de una nueva etapa en la trayectoria deportiva del conocido piloto. Es conocida su experiencia en pistas y circuitos de asfalto, pero nunca compitió en competencias off-road por lo que el rally dakar fue su gran desafio a la hora de encarar la mítica carrera.



"Es el segundo año que hemos competido en el Dakar. Hemos traído la camioneta en una gira promocional de la firma Personal por veinte ciudades de la provincia de Buenos Aires. La idea es que la gente pueda mirar el vehículo, pueda tener un poco de contacto con nosotros, conversar sobre una experiencia tan distinta del automovilismo que normalmente se ve por Argentina, intercambiar opiniones de todo los que nos ha ido sucediendo en este año que pudimos llegar hasta el día número 11 un inconveniente en la parte eléctrica. Pero con muchas anécdotas y experiencias para contar".



-Contame sobre la camioneta ¿La compraron O Km y la adaptaron para el Dakar?

-Esta Camioneta fue comprada en abril del 2009, nueva 0 Km. La modificó Leo Monti en Carlos Paz. Corrimos el Dakar 2010 donde el cuarto día paramos por un inconveniente con los amortiguadores. Para este año tuvimos más tiempo, ya que el año anterior habíamos ido sín siquiera hacerle 5 kilómetros a la camioneta y fuimos derecho a correr y eso lo pagamos caro.



Este año por suerte pudimos hacer tres competencia de Cross Country, las cuales las terminamos las tres. Pudimos hacer ensayos con otra camioneta, una standard, ya que estaba prohibido realizar pruebas con la de correr, en Copiapó (Chile) donde estaba todo el tema de los mineros. Fuimos a Fiambalá a andar por las dunas. La preparación nos dio muy buenos resultados.



En esos once días no nos encajamos nunca, ni siquiera en la tierra en donde había guadales muy complicados, ni en la arena. Le recordamos a la gente que para andar en la arena nosotros usamos las cubiertas con nueve o diez libras adelante y siete u ocho en las gomas de atrás. Eso te da una idea de que tenes que ser prolijo para andar en arena porque si haces un movimiento brusco se destalona la goma.



Fue una experiencia muy linda que la verdad nos ha dejado conformes, nos paró un problema eléctrico con la batería. Se nos rompió la batería y no lo sabíamos en el medio de una etapa. Paramos a cambiar una goma que se nos había pinchado. Cuando queremos retomar la camioneta no arrancaba, resulta que no funcionaba el acumulador, la empujamos, arrancó y la camioneta estaba andando con la corriente que genera el alternador. Tuvimos un pico de alto voltaje y nos quemó la caja que

comanda el sistema eléctrico de los inyectores, y nos dejó a pie en el medio del desierto. No hubo forma de poder continuar, siendo una lástima tener que quedarnos ahí en Copiapó ya sin poder seguir.




-Llama la atención que vos, siendo un piloto que toda tu trayectoria la realizaste en circuitos pisteros, y que nunca corriste competencias off road, te hayas animado a correr este rally Dakar dos veces ¿habrá una tercera vez?

-Sí, si. La idea es seguir. No tenemos el presupuesto pero para todo esto hay que ser previsor. Hay que empezar a trabajar a partir de marzo dos o tres horas por día en cuanto a la parte física.



Tambien estar al tanto de todas las novedades nuevas, de ponerme dos veces por semana una hora a ver videos que se pueda ver en You Tube, donde hay maniobras o cosas que ha grabado el público y demás para aprender una técnica diferente, especialmente en la parte de arena. Buscar los sponsors, que es la parte más dura. Sacá la cuenta que somos un equipo modesto, tenemos que pagar $300.000 de inscripción y otros $500.000 en el armado y mantenimiento de la camioneta.



Gastas por lo menos entre $800.000 y un millón de pesos para ir con la idea de dar la vuelta.




No estamos en condiciones de competir a un nivel alto porque Volkswagen gasta más de $100 millones de dólares para mantener un nivel alto porque invierte en lo que es el Dakar en sí, tiene muchos empleados en lo que es todo el año y corren dos carreras que es el Rally de la Seda y el Dakar. Pero todo enfocado en una sola competencia que es la mítica carrera que empezó en 1979 por África y que ahora se ha trasladado al continente Sudamericano.



-Tu caso es particular. Tu viejo (el loco Rubén Luis di Palma) corrió muchos Grandes Premios de Turismo Carretera e incluso se animó a correr el Rally Mundial cuando vino a la República Argentina a Bariloche ¿fue con un Audi no?

- Sí fue en 1983 con un Audi e intentó largar en el ´84 cuando se hizo todo en la provincia de Córdoba. Tuvo un inconveniente mecánico en la bomba de aceite cuando iba en el enlace que era desde Buenos Aires a Córdoba, por Cañada de Gomez no pudo largar. Pero el año anterior cumplió una muy buena faena, especialmente en la primera etapa que creo que venía quinto o sexto. El segundo día rompieron una rótula en la entrada de un puente que rozaron con la cubierta, y no pudieron seguir. Fue una lástima pero fue una excelente experiencia.



-Nos comentabas al principio de la nota que viviste cosas hermosas en tus dos participaciones en el Dakar. Imagino que mas de una sorpresa linda te habrás encontrado…

-Te encontras con mucho apoyo de la gente, especialmente en Argentina. Cuando entrabas al Vivac de Jujuy había 15 kms de cola. Despues cosas diferentes, como cuando nos pasó antes de largar una etapa que en vez de echar nafta echamos gasoil. Fue una equivocación de una estación de servicio en Chile….



-Pero siendo así no duraron mucho…

-No, por suerte la camioneta tiene un sensor que lo para. Entonces no ocurrió la rotura del motor. Ese día perdimos como diez horas, empezamos a viajar de noche. En la oscuridad no tenes las referencias visuales como para guiarte por la hoja de ruta y en un momento agarramos por la derecha. Paramos por allí, había que agarrar por la izquierda. Hicimos unos 10 kms. Sale una voz por la caja que se llama el Centinel, nos dice “auto 403 deténgase”. Paramos y nos dice “bueno, tenemos que decirles que están llendo al revés”, nosotros habíamos quedado últimos. Entonces ellos te vuelven a guiar para el lado que tenes que ir. Si te pasa algo, la organización te tiene que ir a rescatar. De noche si vos vas a algún lugar que ellos no tienen la topografía y los lugares exactos les conviene más llamarte, orientarte y decirte por donde tenes que ir.



-¿Tuviste el riesgo de perder el rumbo?

-Eso no era problema, porque de última uno marca en el GPS una clave que indicas que quedas fuera de carrera y te volvés. Te orienta cómo hacer para retomar para que lado el rumbo justo. Otro día veníamos de noche y llegamos a una duna alta como un edificio, doblamos así (gesticula con las manos indicando una maniobra de 90º) y la encontramos a los 20 metros. Retomamos marcha atrás, unos 400 o 500 metros como para tomar voleo y nos vuelven a llamar. Contestamos, cuando nos dicen “señor Di Palma, pare”. Nos detenemos y nos dice “Usted está llendo al revez de la carrera”. Nosotros sabíamos pero como no había luces no había problema. Pedimos perdón y retomamos la duna al revés.



En otro momento estábamos ayudando a unos peruanos, en esa misma noche también auxiliamos al Pato Silva. Terminamos de auxiliar al Pato y a los Peruanos, ponemos los dos vehículos de ellos en marcha y teníamos una divergencia con respecto si ir para la izquierda o para la derecha. Entonces el peruano me dice: “dejame que pregunto a Paris porque por ahí te tiran algún dato”. Llama a Paris y antes habían hablado con ellos, los llaman y le retrucan “usted ya ha preguntado hoy y no tiene más chances”. Ahí me dice “llamá vos”. Llamo y me responden: “usted está al lado del auto Nº 450 que llamó recién preguntando y tampoco le vamos a decir (se rie).



-¿Eso quiere decir que había un límite para llamar y Orientarte?

-No, no. Eso era problema tuyo, por ahí nos orientaba en casos que a ellos le complicaba la vida el irte a buscar. Si no no te orientan. Un día veníamos últimos el día que echamos nafta en vez de gasoil pero a diez horas atrás del que venía último. Al llegar la noche para retomar a un rumbo totalmente equivocado a ellos les convenía, si nos tenía que venir a buscar en helicóptero, rompíamos o nos pasaba algo, era un gasto muy grande. Les conviene más hacer una llamada vía satélite y decir: “mirá hermano. Venís mal da la vuelta. Hacé asi, así y asi y chau”



-Más allá de todo, promediando la carrera te hiciste de amigos ¿no?

-Es cierto, la verdad es que se hacen amigos. Hemos conocido durante el año gente que iba a competir. Nos han consultado mucho y le hemos dado una mano a unos cuantos. Porque en el momento en que nos quedamos después queda un vínculo. Le hemos reparado la suspensión a unos alemanes, les he cambiado una punta de eje a unos chinos. Era cómico interactuar con los chinos, tanto que al final me lo tuve que sacar de encima porque el chino metía mano y no sabía nada de mecánica (risas). Yo inglés hablo ¿viste? Y me tenía que manejar con ese idioma y con el italiano.



Despues paramos a ayudar a unos chicos con una Camioneta Hyundai, todo en esa misma etapa. Auxiliamos a otros argentinos que corrían con una Toyota y tuvieron un problema con el alternador, asi que les dimos una mano cambiando ese alternador, las correas, darle marcha, retomar un poco ya que se les había quemado el circuito eléctrico y demás. Así que bueno, una vez uno, otra vez otro…Le hemos dado una ayuda a varios cuando se han encajado. Tuvimos la suerte de no encajarnos nunca en los 11 días de este Dakar, aunque nos ha pasado que hemos agarrado guadales de tierra de cincuenta centímetro y hacer 70Kms con el parabrisas prendido por la tierra.



Pasaba la tierra arriba y en el kilómtro 45 parar para ver el filtro de aire porque tiene la toma de aire arriba y encontrarlo totalmente tapado y ver diez centímetros de tierra en lo que es la caja del filtro. Con el Radiador nos pasaba lo mismo, cuando agarraba mucha tierra se hace un microclima en la parte de atrás por la humedad,el calor y demás. Como es arcilla se cocina, lo miras de adelante y no tiene mugre, atrás está hecho un ladrillo. En la parte en donde no pasa el electro se va cocinando con la temperatura, con 15 horas de recorrido por día se cocina, queda una arcilla que te tapa el radiador de atrás. Lo más lindo es que lo miras de adelante y está bárbaro.



-En estos años de experiencia aprendiste varias cosas. Te sirvieron para el Dakar e imagino que aprendiste muchas nuevas…

-Es verdad, hemos aprendido mucho. Lo importante es empezar con humildad para aprender. Ir, preguntar y no creerse que uno la sabe. Es una carrera en donde es muy duro para los fierros, lo mismo para la parte física, pero en el caso nuestro lo más duro y que te termina ganando es la parte mental, hay que tener mucho cuidado. Si perdes la parte mental querés ir mas rápido, querés llegar antes, te agarra la ansiedad y demás. Ahí empezas a romper la camioneta, te viene el cansancio, te domina la mente y es eso lo que hay que tratar de no hacer. Por suerte tenía bien claro que ese tema había que trabajarlo y tenerlo muy en cuenta. Me pasó tener que estar 56 horas manejando y casi por un ratito no me pasé 4 noches sin dormir.



-¿Había una preparación psicológica antes de la carrera?

No, es la que uno tiene que hacer para ir mentalizado y tratar de que en cada acontecimiento que vas pasando durante el día sea ayudando a otro o manejando, uno tenga la claridad de saberse poner de cómo orientar los esfuerzos de la mejor manera. Si paramos a cambiar una goma por ahí uno era más rápido que el navegante para cambiar la goma, pero decis “pará, yo vengo manejando”. La cambia y lo miro, ¿Necesitas la llave? tomá la llave, ¿Necesitas el gato? te alcanzo el gato. Afloja la rueda ¿Subis el gato? te subo el gato. Entonces la saca, la pone tranquilo. Hagamos la cosa tranquilo porque en un momento perdimos 10 horas y después resulta que por viajar de noche perdimos otras cuatro o cinco horas más porque no tenés referencia y tenés que ir despacio porque el camino está destruido. Es muy difícil para los que largamos atrás. Los diez primeros largan cada tres minutos, del 11 al 20 largan cada dos minutos, del 21 al 40 largan cada uno. En un momento llegué a estar 42º en la general y a nuestro grupo nos largaban cada 30 segundos. Hubo lugares que largamos, nos metiamos entre dos montañas. El colchón de tierra era impresionante. Poníamos primera, movíamos 10 metros y parábamos. Era una fila de siete u ochos autos que no podían avanzar por la tierra que había adelante. Es una carrera en la que tenes que esperar dos o cuatro minutos en la que tenes que hacer el primer kilómetro, para poder acelerar y a los diez minutos poder hacer el primer kilómetro.



-¿Cómo fue tu recibimiento en Arrecifes?
-En arrecifes tenemos mucho de automovilismo y demás. Pero esta era una cosa diferente, nos siguieron con mucho entusiasmo. Encima la carrera pasó por Arrecifes. Estaba todo el pueblo en la ruta. Fue una novedad y ver las motos, los autos, los camiones, los equipos de auxilio y todo. Se reunió más gente que cuando uno gana un campeonato porque es una cosa internacional. Iban la familia y encima teníamos que pasar a partir de las cinco de la tarde en verano, el primero de enero. O sea, todo el mundo puso su reposera en la banquina, pasaban despacio. Marcos (Di Palma) armó un festival de fuegos artificiales cuando llegamos y fueron días que tuvimos la suerte de poder vivir.


-Y que ojalá se puedan volver a repetir…

-Sín dudas. Estamos siempre tratando de apuntar un poquitito mas arriba, conseguir algún vehículo más rápido si es que se puede y tratando de que la experiencia sirva…



LA ULTIMA PALABRA.


MusicPlaylist

Fotos: Sabrina Alberghini, Taringa.net.

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