martes, 28 de enero de 2014

Cumpliría hoy 80 años el recordado Juan M. Bordeu

Nació en nuestros campos el 28 de enero de 1934. Serio, introvertido. Callado. Juan Manuel Bordeu fue uno de los más populares pilotos del TC de los ´60. El discípulo de Fangio nos dejó un 24 de noviembre de 1990. Recuerdo a un grande.

(ESCRIBE MARTIN ABEL RODRIGUEZ) "Pienso que no dejaré huella como corredor de autos. No sentí la pasión sagrada de haber llegado tan lejos como pude haber llegado. Traté siempre de ser un buen tipo, simplemente eso. En una de esas consigo que me recuerden más por eso que por ser piloto". Juan Manuel Bordeu, en uno de sus últimos reportajes, en 1990.


Nació en nuestros campos el 28 de enero de 1934. Serio, introvertido. Callado. Juan Manuel Bordeu fue uno de los más populares pilotos del TC de los ´60, por su conducta y por andar realmente fuerte con su Coloradita, el Chevrolet que le preparaba Rubén Fangio. Era inteligente y recibía muy buenos consejos de Juan M. Fangio, que lo conoció en Mar del Plata en 1959. Así fue como se conectó con Vittorio Stanguellini, constructor de monoplazas de F-3 y tuvo la oportunidad de ganar en Europa. Un terrible accidente con un Lotus Elite practicando en Goodwood impidió que debutara en F1. Carlos Menditeguy, que estaba de paso en Londres se encargó de auxiliarlo. "No te vayas, no me dejes", fue tapa de las revistas de la época.

El debut de Juan Manuel Bordeu con la "Coloradita", aquel Chevrolet rojito salido del taller de Toto Fangio, con suspensión original Chevrolet y motor de 250 pulgadas cúbicas, se produjo en Olavarría el 3 de marzo de 1963, el mismo día que se mató Juan Gálvez. Ese año participó en unas quince competencias logrando la victoria en Junín y el sexto lugar en el Gran Premio. Alcanzó en 1964 el título de Subcampeón, gracias a sus muy buenas actuaciones. Los triunfos de esa temporada fueron en Olavarría, Bahía Blanca, Rojas, Carlos Casares y el Gran Premio Argentino. En 1965, corrió la "Dos Océanos", que unía Mar del Plata con Viña del Mar ida y vuelta. Bordeu marchaba primero y en una de sus etapas sufrió un terrible accidente.

Al balcarceño se le saltó la tapa del depósito de agua que estaba colocado detrás del habitáculo. El agua caliente que brotaba de allí, quemó su espalda y alcanzó también a su acompañante, el mecánico y desaparecido vecino Alberto Lozano. Ambos tuvieron quemaduras serias, principalmente Bordeu, por lo que estuvo fuera de las competencias por unos meses. El de 1966 fue su gran año. Fue el segundo piloto del TC que logró un campeonato con la marca Chevrolet, en una década faraónica para Ford, desde que lo había hecho Fangio en 1940 y 1941. El galardón lo obtuvo sobre la base de los siguientes triunfos: Hughes, La Pampa, Buenos Aires, Chacabuco, Mar del Plata, Ayacucho, Carlos Casares, Olavarría, Junín y Mercedes.

A partir de 1967 otro tipo de autos se comenzó a adueñar de las carreras del Turismo Carretera. La modernización de las tradicionales cupecitas se venía insinuando a través del Chevitú que construyó José Froilán González para Jorge Cupeiro. Aparecen los Torino y todo comenzó a transformarse. Juan Manuel Bordeu tuvo una etapa bastante variada en lo referido a sus autos. Usó uno llamado Monito, con un motor del ingeniero Joseph, con el que ganó en el autódromo de Buenos Aires en 1968, siendo esta la única carrera que hizo con ese auto. También corrió con un Baufer que en algunas carreras tuvo motor Chevrolet y en otras Dodge y manejó también la Garrafa de Andrea Vianini, otro prócer de aquellos tiempos, en algunas carreras.

Su retorno al triunfo fue en 1971 con un Dodge Polara cuatro puertas. Con ese auto ganó ese año tres carreras: Olavarría, Bragado y Zapala. Una cupé Dodge fue su último auto de competición, con él corrió el 17 de diciembre de 1972 en Zapala y cuando iba primero tuvo un problema mecánico que lo dejó en el 8vo lugar. Al término de ésta decidió oficializar su retiro. Generoso y conocido también por su relación con la actriz Graciela Borges, con quien tuvo un hijo, el también actor y director Juan Cruz Bordeu, comenzó a vincularse a la vida pública de nuestra ciudad, a partir de su impulso a la construcción del Museo del Automovilismo, que puso sus primeros ladrillos en 1979, basándose en el ex edificio municipal fundado en 1906.

Así, Maneco Bordeu, enhebró una gran amistad con varios balcarceños. No era muy afecto a las entrevistas, pero cuando se lo requería, mostraba siempre su disponibilidad, incluso, con los jóvenes aprendices que ávidos por su palabra, lo buscaban en cada celebración vinculada al entorno de Juan Manuel Fangio o sus proyectos. Un respetuoso de la tarea, siempre. En la segunda mitad de los ochenta, los trajines de una vida acelerada y plena de velocidad y pasión, salpicada por los accidentes que sufriera a lo largo de su exitosa carrera, le pasaron factura con una leucemia que de a poco se lo fue llevando hasta bajarle la bandera a cuadros un 24 de Noviembre de 1990. Sus ojos claros lucen hoy en el recuerdo, más serenos que nunca.


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