sábado, 13 de diciembre de 2014

Ianni: "Campeones gracias al gran auto"


El Gringo de Balcarce realizó un repaso de su gran año deportivo que lo consagrara como monarca 2014 del TSC. Habló  del Falcon que conduce y atiende la dupla Alfredo Rodríguez-Pablo Palestini, el duelo frente a Nicolás Vitale y la resolución judicial que definirá la cuestión...



"Todavia no caigo porque me han pasado tantas cosas estos dias que parecia que se me estaba escapando todo de las manos pero por suerte se nos dió. Este fin de semana veniamos bien y con el tema de la denuncia dije "bueno, parece que no tiene que ser para mí". Creo que hay Dios y nos dió una mano". Palabras más, Palabras menos, esas fueron las primeras sensaciones con las que Ariel Ianni expresó en la tarde del domingo una vez concluída la carrera que lo consagró campeón 2014 del TSC. Competencia que tuvo todos los condimentos para hacer una definición vibrante.

Más tranquilo, y con la pausa que da el analisis en frio y a la distancia. El Gringo brindó una extensa nota al portal Mundoveloz, comentando al detalle todo lo que aconteció esa jornada calurosa y por momentos lluviosa en el autódromo de Mar del Plata. Además dejó entrever que quizás, esta sea su ultima temporada en el Turismo Special de la Costa

"Lo vivo como algo más, porque tengo tanto laburo que todavía no me puse a pensar en lo que conseguimos. Ando todos los días a full. Encima la semana previa a la carrera, estuve preparando todo para ir a probar el miércoles. Al otro día estaba muerto. Y el viernes ya tuve que preparar las cosas para el fin de semana. Ando bastante cansado. Pude relajarme más cuando corrí que durante la semana", suelta este fiel exponente de Ford, marca que depositó en lo más alto a través de un auto siempre protagonista. Lo que sigue es un mano a mano sin desperdicio.

-Si tuvieras que explicar por qué sos campeón, ¿qué dirías?
-Creo que fuimos campeones por el trabajo realizado durante todo el año. Los chicos del equipo trabajaron muchísimo sobre el auto, y demostramos su gran potencial desde el principio. En las clasificaciones estábamos adelante. Y a la hora de las primeras finales también éramos competitivos y luchábamos la punta. Con la grilla invertida tampoco nos fue mal, aunque Nicolás (Vitale) tenía un poco de suerte, porque siempre quedaba adelante. En definitiva, nosotros pudimos pelear el campeonato por el gran auto que tuvimos, aparte del grupo humano que lo atiende.

-¿Hubo algún momento que fue bisagra?
-Yo creo que veníamos muy bien hasta la carrera de las Dos Horas. Ahí cometí un error y nos tocó un juego de cubiertas muy malo. Nos perjudicamos, me quedé afuera y perdí la punta del campeonato, así que desde ese momento empezamos a ponerle más énfasis a todo. Por caso, las gomas eran probadas antes de sellarlas, algo que yo nunca hacía. Trabajamos mucho en el chasis, hicimos lo mismo en el motor, y yo traté de hacer lo mío. Las cosas se fueron dando hasta el sábado, cuando llegamos con 7,25 puntos adelante. No era una gran diferencia, pero al menos significaba más tranquilidad que estar abajo.

-Ahí comenzó la verdadera definición...
-Sí. El sábado a la tarde, cuando terminamos las dos carreras, quedamos 10 puntos arriba. Sin embargo, Nicolás nos denunció por algo que, la verdad, era una pavada. Está bien, no lo contemplaba el reglamento. Lo que me dolió es que lo hizo con mucha picardía, porque él retiró su auto de la técnica sabiendo que yo también tenía elementos para denunciarlo. De hecho, el domingo salió a correr con otra trompa. Eso quiere decir que lo suyo también estaba mal. Creo que este chico tuvo mala leche... Después, el domingo salimos a correr a todo o nada. Tuvimos la suerte de agarrar la punta y llegamos bien. Ahí, Vitale tuvo la desgracia de romper el motor. Y bueno, en la segunda carrera, él no largó y yo directamente me dediqué a girar y traté de hacer lo mejor para que la categoría también tuviera un poco de espectáculo.

-Volvamos a la trompa de Vitale. ¿Vos decís que no lo denunciaste porque retiró antes su auto de la técnica?
-Claro. Cuando me dijeron que yo estaba denunciado, él ya había retirado su auto de la técnica. Y una vez que eso pasa no lo puedo denunciar. Creo que el comisario deportivo le tendría que haber dicho "bueno, si vas a denunciar este auto, tenés que dejar el tuyo en la técnica". Además, me tendrían que haber informado que tenía media hora para hacer la denuncia contra él, porque una vez que pasa ese tiempo yo no puedo hacer nada. Pero bueno, "si hay Dios, mañana se va a acordar de nosotros", dije. Nos fuimos, tratamos de acomodar algunas cosas, aunque si te ponías a fijar al otro día nos podían volver a bajar por cualquier situación. Paralelamente, habíamos acordado con mi primo que si él llegaba a hacer otra denuncia, nosotros también lo íbamos a denunciar, pese a que no era nuestra intención; nosotros queríamos ganar en la pista. Pasa que de movida él se dio cuenta que no tenía con qué ganar el título, no disponía de la herramienta para ganarnos. Nosotros teníamos diferencia de puntos y un auto muy competitivo, entonces la única esperanza que le quedaba era bajarme a mí. Lo logró. Pero el domingo podía romper y bueno, tuvo esa mala suerte.

-Ahora bien, ¿qué sensación te quedó del último fin de semana?
-Mirá, me dolió mucho que la definición se viera opacada por una denuncia. No pudimos pelear en pista, y realmente no me gustó que a Vitale se le haya roto el auto. Yo hubiese querido correr hasta último momento con él, no tenía ningún drama, pero todo en buena fe. En cuanto a la mejor sensación, el domingo, en la reunión de pilotos, todos mis colegas estaban a favor mío, me defendieron y me brindaron todo su apoyo. Eso me reconfortó, porque me hizo sentir que dentro de la categoría soy buena persona. Fue lo mejor que me pudo pasar, incluso significó algo superior a haber ganado el campeonato. Es más, en un momento me fui de la reunión, porque me sentía mal. Estaba Vitale, que se defendía, y todos se mostraban en su contra y a mi favor.

-Esta pregunta es muy personal, ¿el duelo con Vitale te pareció realmente tan áspero?
-Creo que se habló mal y se dijo más de lo que era. Yo fui a brindar lo mejor y no me prendí en ninguna de esas cosas. Quería hacer mi carrera, intentando llegar lo más adelante posible, con el objetivo de que mi auto funcionara bien ante el lastre que tenía. Trabajamos para tener un auto competitivo, no especulamos con nada. Ni siquiera se nos cruzó por la cabeza denunciar a Vitale. Reconozco que el sábado, por la denuncia, el asunto se puso medio caliente por el hecho de decir "cómo me vas a denunciar esto a mí, si vos estás igual o peor que yo". Fue un manotazo de ahogado, y me dio un poco de bronca. Pero el domingo yo estuve tranquilo desde la primera final, sabía del auto que disponía. Quedaban muchas vueltas, había que girar y, principalmente, llegar. También sabía que si me tocaba definir un puesto con él, creo que iba a hacer cualquier cosa para que no lo pudiera pasar, porque ya me lo había hecho en Dolores. Después, gracias a Dios, no me tocó encontrarme con él.

-Bien puntual, para cerrar la cuestión, ¿te sentarías a tomar un café con Vitale?
-(Piensa) Yo no tendría drama. No sé si él se sentaría conmigo.

-Por otra parte, ¿cómo creés que seguirá la historia? Todavía falta un paso importante, extradeportivo podría decirse: el número uno para vos depende de una resolución en la justicia ordinaria. 
-Estamos re tranquilos, porque mi primo trabajó mucho en el tema. El juez ya se expidió, saliendo a favor nuestro, cuando levantó las dos fechas de suspensión que nos dieron. Después, la Federación apeló, así que ahora tenemos que ver la decisión en segunda instancia. Pero el juez ya dictó una sentencia que fue a favor, entonces creo que la segunda podría darse de esa manera. Sería bueno para mí, para todos los pilotos, para mucha gente. Cierto, malo por el lío que se armó. Pero a la larga puede resultar algo bueno.

LA ÚLTIMA PALABRA

"Una vez más, quiero agradecerle a Alfredito Rodríguez, que ha trabajado un montonazo por los motores. A Pablito Palestini, que le metió incansablemente en el chasis y durante la última semana se volvió loco, porque venía y presionaba para que probáramos y demás. También a Matías. A Juan García, que mantiene el auto y cumple un laburo extraordinario. A Damián, Alfredo, Guillermo, mis primos. Al Flaco Salinas, Martín Lafrata, 'Toto' Rosconi. A todos mis auspiciantes. A mi familia. A la gente que me ayuda de una u otra manera, muchas gracias".

Dejame agradecerle a Alfredito Rodriguez, a Pablito Palestini, a Juan Garcia, a Matias, a toda la gente que me ayuda de una u otra manera, a mis auspiciantes, a mis primos, a todos muchisimas gracias y que tengas todos una muy feliz navidad, un prospero año nuevo.


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