Sebastian Vettel logra una victoria histórica en el GP de Malasia





El alemán rompe la hegemonía de Mercedes y supera a Hamilton y Rosberg. Fue la victoria número 222 de la historia del Cavallino Rampante, y la primera desde mayo de 2013, en el GP de España





(AFP) Sebastien Vettel se impuso en el Gran Premio de Malasia sin dar opciones a los soberbios Mercedes. El secreto no estuvo sólo en el ritmo del Ferrari sino también en la forma en que el bólido rojo cuidaba sus gomas. Vettel se permitió ir a sólo dos paradas mientras los Mercedes sufrían serios problemas de degradación, que les han relegado a la segunda y tercera posición.



Lewis Hamilton, que ha acabado segundo, se mantiene líder del campeonato, pero sólo dispone de 3 puntos de ventaja sobre Vettel y Rosberg es tercero, netamente por delante de Kimi Raikkonen



En su segunda carrera con Ferrari, Vettel logra una importante victoria, certificando la mejoría espectacular del Ferrari SF15 T con respecto al coche del pasado año. Una victoria que no sólo le coloca en excelente posición respecto al campeonato sino que le revindica como campeón después de los problemas sufridos el pasado año en Red Bull, en el que su compañero Daniel Ricciardo le pasó la mano por la cara. Hoy se ha vengado de todo ello, doblando a los dos coches de su exequipo.



Y todo esto ha sucedido en un circuito que debe medir mejor la talla de los coches que Australia. Los dos próximos circuitos son asimismo ‘tilkódromos’ –China y Bahrein– y ello puede dar oxígeno a los Ferrari.



Ningún otro piloto pudo inmiscuirse en la batalla de cabeza. Quizás Kimi Raikkonen lo hubiera logrado, pero pinchó al iniciar la segunda y debió dar todo el resto de giro, lo que le hundió. Pero el finés supo remontar hasta la cuarta plaza. Los Williams acabaron lejísimos, a 1’10” del ganador; el motor está claro que no lo es todo y al menos dieron salsa a la carrera con la batalla final entre sus dos pilotos: Valtteri Bottas superó a Felipe Massa a sólo dos vueltas del final.



La carrera ha estado marcada por un safety car en los compases iniciales, en la vuelta cuarta cuando Marcus Ericsson, al intentar superar a Nico Hulkenberg por la séptima plaza, se coló de frenada, hizo un trompo a final de recta y quedó atrapado en la grave. Vettel, junto a Hulkenberg, Grosjean, Sainz, decidió seguir en pista mientras todos se precipitaban a cambiar gomas. Y fue aquí donde el alemán de Ferrari se colocó en cabeza y pasó a controlar la carrera.



"Estoy orgulloso, hemos ganado con todas la de la ley. Recuerdo cuando era un niño y veía a Michael ganando. Ahora lo hago yo pilotando el mismo coche", dijo. Vettel aseguró además que el objetivo de Ferrari es ganar el título. "Espero que sí, para eso estamos aquí. Es nuestra meta. Pero hoy tenemos que centrarnos en disfrutar, hay mucho camino por delante. Ahora quiero emborracharme, el resto me da igual", añadió desde el podio.



Y aún pasó algo peor para los Red Bull: quedaron por detrás de los Toro Rosso de Max Verstappen y de Carlos Sainz júnior. Esta claro que los problemas del equipo no son únicamente culpas de sus motores Renault, los mismos que utilizan en su filial.


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