viernes, 15 de julio de 2016

“No lo hago por dinero sino porque quiero ser libre”

De paso por Balcarce, Heidi Hetzer arribó a la ciudad para conocer el Museo Juan Manuel Fangio. Esta aventurera inició su periplo hace tres años y ya lleva recorrido un poco más de 75.000 kilómetros por los cinco continentes a bordo de un viejo Hudson de 1930.


(FOTO SEBASTIAN PLAZA) En 2013 y con 76 años a cuestas, Heidi Hetzer decidió dar la vuelta al mundo a bordo de un Hudson Great Eight de 1930 perfectamente acondicionado para viajar miles y miles de kilómetros y que además, lo bautizó con el nombre de “Hudo”.Coleccionista de coches clásicos, mecánica, ha competido y fue propietaria de una concesionaria de autos Opel, por lo que Hetzer  tenia un buen trabajo, un buen pasar económico, un perfecto estado de salud y la comodidad de su hogar en Berlín, sumado al contacto permanente con sus hijos.Hoy por hoy es una celebridad en Berlín, Alemania.

Le inspira el viaje que realizó Clärenore Stinnes y el cineasta sueco Carl-Axel Söderström entre 1927 y 1929, la primera vuelta al mundo en automóvil. Recorrió los cinco continentes y ayer a la mañana arribó a Balcarce para conocer el Museo Juan Manuel Fangio. Allí la recibió el ingeniero Juan Duckwitz y contó a la prensa su experiencia de su increible viaje. "¡Yo conocí a Fangio en persona! Llevo dos años conociendo el mundo arriba de un auto. No es fácil, pero lo disfruto"


En declaraciones al colega Ignacio de la Rosa, Heidi Hetzer contó como fueron los inicios de su travesía global: “Cuando le ofrecí a mi hijo continuar con el negocio, me dijo que no le interesaba. Entonces hace 3 años vendí la empresa y decidí que quería viajar”


Tanto ha sido su inspiración que ha trazado una ruta similar a la de Stinnes; se hospeda en los mismos hoteles, asiste a los mismos lugares y hasta viaja en un auto casi de la misma época. Pasó por Turquía, Irán, Mongolia, Singapur, Australia y Nueva Zelanda. “Los tramos por mar los hice adentro de un container. El auto iba ahí, y yo iba en él. Era la única tripulante del barco”, relató.

Heidi inicialmente emprendió el viaje a lado de un co-piloto y amigo mecánico, pero el equipo se dividió pocos meses después dejándola sola en la aventura de su vida. En Lima (Perú) le detectaron cáncer mientras estaba viajando -fue en Perú, y allí mismo la operaron.

“Me molestaba en la zona de abajo. Me revisaron y me dijeron que tenía cáncer y que tenían que operarme. Cuando avisé a mis hijos, me rogaron que volviera pero me operaron y todo salió bien, por suerte. No tenía motivos para dejar de viajar”.

Después de su recuperación, retomó el camino en compañía de su nueva co-piloto Lili, fotógrafa profesional que documentará parte del trayecto de Hetzer.

En Melbourne, Australia,  a "Hudo" fue necesario equiparlo con un nuevo motor. "Cuando la ruta presenta muchas cuestas y pendientes, tengo que detenerme a menudo para que se enfríe", señala Hetzer. Pero en el llano, el veterano de reluciente azul petróleo con la matrícula berlinesa marcha hasta a 80 kilómetros por hora. El coche despierta admiración por dondequiera que van. Muchos curiosos quieren tomarse fotos con Hetzer y su auto y le ofrecen su hospitalidad para pasar la noche.

Ahora, hace cuatro meses que llegó a la Argentina y en un hotel de Mendoza le robaron uno de sus seis bolsos de viaje. Allí tenía dinero, documentación personal, una tablet y su tesoro mas preciado: su cuaderno de notas.

Para seguir la travesia de la aventurera alemana, Heidi escribe en su web heidi-around-the-world.com, sube fotos a instagram (instagram.com/heidihetzer) y sus seguidores le pueden escribir al mail meet.heidi.along.the.way@gmail.com. Como se ve: nunca es tarde para los sueños y la aventura.

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