Los seis circuitos que utilizó Tandil en el TC

Tandil celebró 34 ediciones del Turismo Carretera en seis trazados diferentes, desde 1950 hasta 1992. Transitó cinco escenarios por caminos del partido y el histórico circuito de Olavarría. Dos compromisos de la máxima categoría se desarrollaron en la capital del cemento, cuando estaba en plena construcción el mítico semipermanente.

(ESPECIAL. ESCRIBE LUIS ORLANDO SANCHEZ) Las competencias en Tandil formaron parte de inolvidables clásicos de los carreteros, eventos de notable convocatoria, el glamour del paisaje serrano y la trascendencia de la comarca, detalles cautivantes para que los actores y el público disfrutaran encuentros imborrables.

En el año 1950, comenzaban aquellas gestas, con un gran espiritu de aventura, esforzados pilotos que recorrían caminos de tierra, barro y asfalto. Eximios dirigentes tandilenses, ponían un denodado esfuerzo para iniciar un exitoso periplo en la folklórica categoría.


Circuito de La Amistad

Las dos primeras ediciones de la Vuelta de Tandil, se disputaba en el circuito de la amistad, que comprendía Tandil, Rauch, Azul y nuevamente Tandil, con base operativa en la zona norte de la ciudad. La primera edición, tenía el palco oficial, en las adyacencias del recordado “Puente Azul” en la avenida Del Valle y Figueroa, donde se alineaban las máquinas, para iniciar el desafío por caminos de los tres partidos.

El intendente Silverio Luis Serrano, con bandera en mano puso en marcha la primera Vuelta de Tandil, que tenía a 101 pilotos alineados, de los 117 que se habían inscripto. El presidente del Tandil Auto Club, Joaquín Eusebio Gamio atendía los detalles finales para un evento histórico y que sería con el correr de los años, un clásico de la categoría más popular del país.

Ese primer capítulo estaba reservada para pilotos que no habían sumado ningún triunfo desde el año 1940, salvo etapas de grandes premios.

Los protagonistas debían transitar nada menos que 267 kilómetros, desde Tandil, pasando por Estación De la Canal, Estancia La Manuela, Rauch, Los Huesos, La Verde, Estancia La Primavera, Las Catalinas, Azul, Estación Lazzarino, Los Miraflores, arroyo Los Huesos, Estación La Pastora, Base Aérea, El Tropezón, recorriendo el trazado en tres oportunidades, para totalizar 801 kms.

La II Vuelta de Tandil, volvió a utilizar ese lugar y fue la última que recorrió grandes distancias.

Esta segunda edición sufrió una modificación en cuanto a la largada, en lugar del “Puente Azul” el palco oficial y la zona de partida estaba ubicada en la Avenida Del Valle y Sáenz Peña en las inmediaciones de la Usina Popular.


Vuelta a la carretera

Luego de dos ediciones en el trazado de la Amistad, el Tandil Auto Club puso en marcha un nuevo desafío, correr la clásica competencia en un trazado más corto, cerca de la gente y con mejor control del público.

El 7 de Diciembre de 1952 se ponía en marcha un nuevo sueño para los serranos, la tercera Vuelta de Tandil y se inauguraba el histórico circuito “Vuelta a la Carretera” de 47,800 kilómetros.

En una década de cambios profundos, con autos más veloces, la superación de las rutas y un reglamento más liberal, Tandil apuntaba o otro escenario para su clásica fiesta, inaugurando la primera docena de vueltas en el flamante circuito “Vuelta a la Carretera”, conformando la tercera edición.

El incipiente lugar, el flamante circuito, recorría avenidas ilustres de la ciudad serrana, Avellaneda, Rivadavia, Juan B. Justo, y la (hoy) Avda Jujuy, las rutas provinciales 30, 74 y 226, uniendo el bello trazado, por el acceso a Tandil, ingresando en la zona de “El Paraíso”, y las avenidas Fleming y Brasil.

El bello circuito de las sierras, tenía nuevas alternativas, un mix de paisajes y la atracción de lugares urbanos, por calles y arterias que cotidianamente transitaba la gente y los lugareños.

Cerca de 48 kilómetros, que se recorrían una docena de vueltas, con sectores y variantes cautivantes, que quizá no podía entregar ningún otro reducto, cincuenta por ciento de rectas, tramos veloces, y curvas suaves o de radio constante, y otro cincuenta por ciento de caminos sinuosos con toda la gama de curvas, toboganes, contracurvas, puentes, y pasos a nivel.


Los 25 años del TAC en el triángulo

El año 64, resultaba una temporada venturosa para los habitantes de la ciudad, el Tandil Auto Club celebraba la Bodas de Plata y los festejaba con las “Seis Horas de Turismo Mejorado” en el circuito Vuelta a la Carretera, y una carrera especial de Turismo Carretera reservada para No Ganadores, con la presencia de grandes figuras, algunos jóvenes que aún no habían ascendido al lugar más alto del podio, aunque en aquella época, la celebración era distinta. La competencia se desarrollaba en el triángulo Tandil, Ayacucho, Rauch (Cruce el 29), De la Canal, ingresando a Tandil por Villa Aguirre), caminos de tierra y asfalto (11° edición) premio “Tandil Ciudad de Turismo”.


Tandil – Fulton

Había cerrado una época de grandes epopeyas, ya no estaban autorizadas más carreras en zonas urbanas, y el circuito Vuelta a la Carretera de Tandil era historia. El 13 de Noviembre de 1966, con el triunfo de Rubén Roux había finalizado una etapa de once ediciones.

La entidad serrana debió ingeniarse para encontrar un escenario, y apuntó a un trazado mixto que fue autorizado por el ACA, un circuito de casi 60 kms, con la salvedad que no podían intervenir más de 45 autos. Por eso, el día sábado previo a la competencia, en la Base Aérea Militar Tandil se llevaron a cabo las pruebas eliminatorias que clasificaba la cantidad estipulada y la largada se establecía por ranking.

El circuito para la XV edición, tenía un perímetro de 59,942 Kms, de los cuales 45,737 Kms eran de asfalto y 14,205 de tierra. Desde “La Vasconia” por ruta provincial 226 hasta Tres Mojones, próximo a El Amanecer, donde “bajaban” al tramo de tierra hasta Estación Fulton y luego asfalto, ruta provincial 74 e intersección con la 226, en el cruce de “La Vasconia”.

El domingo 12 de Noviembre, se corría por única vez en el trazado mixto Tandil-Fulton, con enorme convocatoria y la presencia de los temibles Torino y las nuevas “Liebres MK II”.


La Vuelta de Tandil se mudaba

El 29 de Abril de 1973, después de cinco años y medio sin actividad en Tandil, se cristalizaba la 16° Vuelta de Tandil en el trazado de 17,450 Kms de Olavarría, con una competencia extensa sobre 30 vueltas totalizando 523,500 Kms.

Una multitud albergó el circuito comprendido por la avenida Fortabat, las rutas provinciales 76 y 226 y el camino de Circunvalación

Mientras se formalizaba toda la documentación y se preparaba la tarea logística para el asfaltado del circuito tandilense, el 13 de Julio de 1975, el TAC volvía a utilizar el semipermanente Luciano Fortabat para desarrollar la 17° Vuelta de Tandil. Una jornada con alta convocatoria en el marco del 5° capítulo del certamen.

El Nürburgring argentino

Un icono de la ciudad serrana, el circuito de 32,200 kms, teatro de memorables batallas del Turismo Carretera.

El bautismo tuvo lugar el 11 de Diciembre de 1977 con una ceremonia muy emotiva iniciando una época de 17 ediciones de la clásica competencia, en el cautivante lugar, uno de los trazados más pintorescos del país.

El nombre impuesto al escenario en aquella época y que aún perdura, el Nürburgring argentino, tenía que ver con la similitud del lugar con el escenario teutón.

La máxima lo recorrió en más de veinte ocasiones, diecisiete fueron las ediciones tandilenses, y otros cuatro compromisos, Lobería (2) B. Juarez (I) y ACTC (I) utilizaron el alucinante reducto del sudeste bonaerense.

Cerca de quince años de notables entregas teceistas, definiciones electrizantes, y transitado por actores emblemáticos del automovilismo argentino, hasta el 8 de Marzo de 1992 cuando el bellísimo “teatro” de las sierras pasó a ser recuerdo.

28 años atrás, se apagaban los motores y se silenciaba uno de los lugares más convocantes que recorrió el mágico TC.


(Fotos: Miguelangel / Claudio Hospitaleche / Historias de TC)



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